La educación es el proceso que permite al hombre tomar conciencia de la existencia de otra realidad, y más plena, a la que está llamado, de la que procede y hacia la que dirige; así como lo plantea Platón.
Desde mi perspectiva, la educación favorece en gran medida a la perfecta realización del hombre, es decir, promueve la capacidad cognitiva y personal que pueda alcanzar bajo su propio pensamiento crítico-analítico. Y es aquí donde entra la niñez, porque desde que somos pequeños nos encontramos en un mundo lleno de conocimiento que en nuestro contexto podemos descubrir cosas maravillosas.
Dentro de mi experiencia en práctica profesional, el trabajar con infantes de preescolar donde se destacan por su curiosidad en saber qué es cada cosa y tratan de descubrirlo, nosotros también estamos inmersos en ese proceso de búsqueda.
